domingo, 31 de agosto de 2025

 No todas las distancias son hijas del espacio,
ni todos los cronómetros alumnos del reloj.

En mis labios persisten centenas de kilómetros 
de cielos y embeleso, de vuelos de este hoy que es ayer y es mañana,
con su gusto a tibieza, dulzura y cercanía.

Lo amargo es olvidar, lo frío y lo lejano, 
lo acabado. Imposibles nociones,
vocablos torpes 
desde el punto de vista del tacto de mis labios y su férrea memoria.

Nada muere en verdad en el otoño, ni cierto si algo nace en primavera.

En mis labios se tercia a cada instante 
el enorme milagro del ser y del estar 
entre lo eterno 
si reparo en pensar aquellos besos.

Aquellos besos tuyos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

 No todas las distancias son hijas del espacio, ni todos los cronómetros alumnos del reloj. En mis labios persisten centenas de kilómetros  ...