Saciado de tus besos,
compréndeme,
me siento cual político que
ansiaba su poder,
que ayer gritaba,
infundía su fé, adoctrinaba.
Y hoy que lo alcanza calla y se vacia.
Mas no es mi caso.
Ni patrias ni banderas me quitaron
nunca el sueño.
No hay razón
que me abrigue
más que tu abrazo,
ni más color defiendo
que tus labios,
ni más poder pretendo
que estar junto a tu lado.
Dicho lo cual, lleno de ti,
soy como tierra preñada
que paciente espera y calla
lo que abril dirá por mí.
domingo, 2 de diciembre de 2018
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