Como una mariposita
volada hacia mis manos.
Le hice jaula con mis dedos.
Me embriagué de colores,
de puro vuelo.
Yo no pensaba.
Yo no sabía del tiempo.
Yo existía
por detrás de las jaulas
de mi pensamiento.
Vuela libre, abro mis dedos.
Tú eres del cielo.
domingo, 26 de mayo de 2019
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