Quién provocó la guerra
con este mar oculto.
Quién puso acorazados
sobre sus playas calmas.
Quién. Quién se lo pidió.
En la hora bastarda
miro mi piel herida.
Me infiltro en el frontera
donde termina el agua
y comienza la llama.
Veo barcos varados,
incendiados. Escucho
el llanto inconsolable
de sus tripulaciones.
Ya supieron la muerte
del capitán Infancia.
¿Quién les quiso jamás
como ese capitán?
Solos y a la aventura
lucharon lo posible.
Pero no pasa nada.
En la cartografía
de mis volcanes rojos
imagino siluetas
de signos zodiacales,
tener más que los ojos
para evacuar las lágrimas,
y en cada grieta en sangre
se abre una magnolia.
miércoles, 24 de junio de 2020
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