QUÉ COSAS
La amiga de la novia
que se casa este sábado
me ha pedido que le escriba
algo bonito para ella leerlo en el estrado.
Madre mía. Qué cosas. Sé que hay una película, creo que ambientada en un país sudamericano,
no sé si basada en una novela
de García Márquez (¿El amor en los tiempos del cólera?, a lo mejor es ótra que nada tiene que ver, así que no me hagan caso).
El caso es que
en ella un escribano
se situa en la plaza del pueblo con su silla, su mesa, su pluma, su tintero y un taco de papeles en blanco
esperando los más
variopintos encargos.
Tendré que buscar cuál es esa película porque cada vez me llegan
detalles más claros.
Un analfabeto
requetenamorado
le pide que escriba versos
al susodicho escribano
con los que conquistar
el corazonzuelo de su pichón endiablado.
Creo que la novia de la película acaba por enamorarse del escribano.
Jajaja... Dios me libre.
Pondré los pies en los claros,
o la pluma mejor dicho
en este caso.
viernes, 11 de mayo de 2018
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Terminó la cosecha. Dentro de la endeble caja de láminas de madera, vacía ya de verduras, duermen, abrazadas, mis dos gatitas. El patio es ...
-
Refiriéndose a la muerte, dice el verso del medievo: "a todos los igualas al más bajo nivel" (nótese el alejandrino, idéntico a l...
-
Cuando la vida se inclinaba lentamente hacia el sueño; cuando las plantas y animales comenzaban a vivir su diario intervalo de leve in...
-
Poeta de cartera. Y no por lo económico, sino por el tamaño. En un bolsillo cabe, en una billetera -por haberlo doblado en tantas parte...
No hay comentarios:
Publicar un comentario